SANSUIKYÔ, Dojo Budista Zen de Girona

Portavella (Girona)

Sesshin

24 y 25 de febrero de 2001

Guy Mokuho Mercier

Traducción: Pere Marés

Sábado 24-II-2001

Zazen 7:30 horas

El maestro Doshin fue el discípulo del maestro Sozan. Eso pasó en la China al final del siglo VII. Doshin es el IV patriarca después de Bodhidharma.

Doshin dijo: "Todo lo que veis, escucháis o pensáis durante el día no son más que fenómenos exteriores de vosotros mismos. En lo más íntimo de vosotros mismos existe el vacío y la pureza, lo que es la esencia."

Si estamos juntos para practicar en este dojo es simplemente porqué alguna cosa nos guía hacia esta esencia, esto que es interior, lo que es esencia, lo que es nuestra propia naturaleza. Todo lo demás (fenómenos o formas, sensaciones, emociones, pensamientos…) es exterior.

Observad vuestros pensamientos, dejarlos aparecer y desaparecer, sin ocuparos de ellos realmente. No os apeguéis a vuestros pensamientos. Observad como os apegáis a veces.

No rechacéis vuestros pensamientos, no los persigáis, y permaneced atentos a vuestra propia presencia. Conocerse a sí mismo es permanecer presente en sí mismo. Para comprender y saber lo que sois realmente hay que permanecer despierto a vuestra actual presencia en este dojo, en vuestra postura. No es necesario seguir vuestros pensamientos, volver a las acciones pasadas, hacer proyectos, estudiar los sutras o las escrituras. Simplemente estad presentes en vuestra postura, incluso si es difícil. No dudéis, no rechacéis, no busquéis nada y no os separéis de esta presencia de vosotros mismos.

Respirad silenciosamente, relajar los hombros, relajad los brazos, procurad reconocer las tensiones en al espalda, pensad mejor en relajaros hacia arriba, mantener los pulgares horizontales, ocupad cada instante. Si os quedáis presentes en vosotros mismos, si os ocupáis totalmente del instante presente, inalcanzable, entonces no hay ni una sola situación que os moleste. La ignorancia se desvanece de un golpe. Esta consciencia donde nada se mueve, la llamamos el vacío, Ku en japonés, la llamamos la naturaleza de Buda, o luz silenciosa, Dios o Buda, poco importa, pero es lo que tenéis de más íntimo, es vosotros mismos, es el corazón de zazen y esto vive en cada instante en cada uno.

Así pues, no os quedéis con vuestros pensamientos estancados, dejad pasar.

Todo lo que veis o escucháis, vuestros pensamientos durante el día, no son más que fenómenos exteriores a vosotros mismos. En vuestra morada interior está el vacío y la pureza, donde nada se mueve.

Zazen 11:00 horas

La mayoría de los seres humanos desde que se levantan hasta que se acuestan piensan, piensan, piensan, piensan. Están completamente absorbidos por sus pensamientos, se identifican con su cuerpo, sus emociones, con el contenido de sus pensamientos, hacen proyectos, se arrepienten de acciones pasadas, sufren. Viven en el mundo de la transmigración, el Samsara. Esta agitación del mental, no se detiene nunca, forma parte del ser humano, pero se sitúa solamente en la superficie, como las olas del océano. En el fondo, en el interior sólo hay vacío, silencio y pureza. Nada se mueve.

Durante zazen los pensamientos, ellos mismos, aparecen y desaparecen. Si no os apegáis a estos pensamientos, encontráis el silencio que es vuestra propia naturaleza.

Así durante zazen conservad con firmeza la resolución de estar presentes en vosotros mismos, de no iros al exterior, de no irse al pasado o al futuro. Permaneced en el tiempo presente, conscientes de ser conscientes. Es lo más importante.

(Se oyen gritos de unos niños en el exterior del dojo). Los niños juegan fuera, se divierten, no vayáis a jugar con ellos fuera con el pensamiento o la imaginación. Permaneced en el dojo, en el interior.

Dice Doshin: "No considerar nada en particular es ver a Buda'". No es ver Buda con los ojos, no es un estado especial de la consciencia, sino ser simplemente vosotros aquí y ahora.

Este espíritu que considera Buda no tiene de hecho nada a considerar, sólo el instante presente, la única verdad que tenemos todos en común. Este instante presente lo contiene todo, incluso a nosotros, está en todas partes, en todo el universo.

Así dice Doshin: "En el momento en que os dais cuenta de que vuestra mente se distrae, buscad el lugar de origen de esta distracción. No tiene finalmente origen, el estado mental de la distracción naciente no viene de ninguna parte y no va a ninguna parte".

Entonces tened constantemente esta mirada atenta a vuestro apego a algunas situaciones, sobre vuestros conceptos personales, sobre vuestras fabricaciones mentales y os daréis cuenta que finalmente no tienen origen. Pensamos que todo esto nos pertenece, pero quién es el que posee, sea lo que sea.

No consideréis nada instante tras instante, no os quedéis enganchados a vuestros pensamientos.

"No considerar nada particularmente es considerar a Buda", a vuestra naturaleza de Buda y este espíritu de considerar a Buda está en todas partes y en ninguna. El instante presente está en todas partes y en ninguna.

Zazen 16:30 horas

"Instante tras instante no consideréis nada" dice Doshin.

No considerad nada significa no intervenir con las palabras, con vuestras certitudes, con vuestros prejuicios, con vuestras esperanzas, vuestros deseos. Dejar pasar.

El espíritu que no se apega es el de Buda. No está cercano ni lejano, no es de antes o después, no es de ayer o de mañana, es el instante presente inalcanzable.

Instante tras instante no consideréis nada y Buda aparece naturalmente, automáticamente e inconscientemente. Este Buda no es un nombre. No es otro que vosotros mismos en el instante presente. No está escondido y jamás ha estado perdido. Está siempre con vosotros instante tras instante. Cada uno puede comprenderlo muy fácilmente en su intimidad, en su infinitud.

Es esto implicarse en la práctica, en la Vía. Implicarse de esta forma en el instante presente es el "Samadhi". "Sama" en sánscrito significa equilibrio, "dhi" es la inteligencia. Samadhi es el estado de equilibrio donde se trasciende el mundo de la dualidad y de las oposiciones; se vuelve a la verdadera naturaleza. Todo está contenido en vuestra postura, el equilibrio es ni delante ni detrás, ni derecha ni izquierda, en medio de vuestro zafu o de vuestro asiento. Es bastante fácil. No busquéis fuera en un lugar lejano, no busquéis a nombrar, a coger. No os apeguéis a vosotros mismos.

Dice Doshin: "Este dominio absoluto del Samadhi donde nada aparece ni desaparece es un inconcebible sin aspecto donde nada es un obstáculo".

No os apeguéis a las palabras, ni al kusen, ni a nada que no sea el instante presente. Es la condición normal.

MONDO

Pregunta: ¿Quisiera saber que representa el kesa y cuál es su esencia?

Respuesta: El kesa es el hábito del monje, el kesa protege, el kesa está hecho de tejidos que se han tirado y que se convierten en el hábito de Buda. Con lo que es impuro se crea lo que es puro. Cuando decimos que el kesa protege quiere decir que cuando lo llevamos estamos siempre protegidos por Buda.

El símbolo de los cuadrados son los campos de arroz, símbolo de la abundancia. Quiere decir que jamás tendréis hambre. Quiere decir que si os convertís en un verdadero discípulo de Buda, no es simplemente vestirse con algun uniforme. Si sois un buen discípulo de Buda, en su interior tendrá cuidado de vosotros en esta existencia.

El kesa es también el símbolo del Dharma. El Dharma es por un lado la ley del orden cósmico y es también la enseñanza de Buda. Si seguíis el Dharma, Buda os protegerá. El Dharma es el kesa de Buda, así de fácil. Pero no caigáis en una conceptualización del kesa. Un día empezad a coser un kesa y veréis. Comprenderéis muchas cosas, instante tras instante, punto tras punto, paso tras paso. Es la vida. Más allá todavía no es la vida y más atrás ya no es la vida. La vida está aquí instante tras instante.

Pregunta: En el budismo se enseña a ir más allá de la dualidad, abrazar las contradicciones y en el corazón del budismo están instaladas dos grandes corrientes que son Mahayana y Hinayana. El zen se inscribe en la corriente Mahayana y yo quisiera saber ¿porqué Mahayana es un gran vehículo y Hinayana es un pequeño vehículo? ¿Por qué cabe más gente?

Respuesta: En una práctica sincera no hace falta de ocuparse del Mahayana o del Hinayana. No es una dualidad, son dos escuelas que aparecieron. Hay muchas escuelas, son nombres. Se dice que los del Hinayana se dedican a despertarse, se ocupan de encontrar el despertar para ellos mismos, por esto se ha dicho pequeño vehículo. Pero los que son verdaderos bodhisattvas se ocupan de despertarse para la humanidad, entonces se ha dicho el gran vehículo. De hecho, no habría que hacer diferencias entre las dos. En un sentido para poder ayudar a los demás hay que despertarse uno mismo. Cuando venís a un dojo venís para practicar vosotros mismos. Decir que practicamos para los demás es un concepto. La práctica auténtica no pretende nada, no tiene objeto: "Shikantaza". Se expande en el universo, naturalmente sin voluntad, consciente de nuestra parte.

Has hablado también de dualidad. Lo que podría decir es que en la practica de cada instante la dualidad desaparece. Cuando nos pegamos al instante presente la dualidad desaparece, las palabras desaparecen y queda solo la vida por ella misma. Lo bueno, lo malo "¡puf!" poco importa. Hinayana, Mahayana "¡puf!". Simplemente instante tras instante no hay más dualidad, esto es el corazón de zazen. La consciencia que es consciente de ella misma en el instante presente. Esto es todo. Esto es el zen y para mí es la esencia de la enseñanza de Buda.

Pregunta: Como maestro zen me gustaría hacerle una pregunta un poco delicada. ¿Qué consejo me podría dar para enfocar la muerte de un ser querido, en este caso de un hijo?

Respuesta: La enseñanza del budismo es que el cuerpo no es más que el vehículo de la conciencia universal. Es como cuando conduces un coche, conduces tú y tú no eres el coche. Cuando la conciencia universal se manifiesta en un cuerpo, no se convierte en un cuerpo, el cuerpo es un mecanismo muy sofisticado, es un organismo que aparece y desaparece. A veces aparece y desaparece muy rápido. Si creemos que nuestra identidad es este cuerpo nos apegamos solo a la forma impermanente y entonces estamos siempre sometidos al sufrimiento. Estamos siempre apegados a lo que es ilusorio.

Lo que nos enseña Buda es que nuestra verdadera identidad no es este cuerpo. Es la conciencia que está presente dentro. (Atención, esto no quiere decir que el cuerpo no sea importante). Es difícil de comprender y admitir cuando se sufre. Eres la naturaleza de Buda presente y manifestada en un cuerpo, todo el mundo de aquí tiene la misma naturaleza, la misma esencia.

Voy a poner un ejemplo: Tienes diferentes bombillas luminosas de formas diferentes, pequeñas, grandes, mucha luz, pero la electricidad que pasa por dentro siempre es la misma. Si una bombilla se rompe antes ¿dónde está la electricidad?. Sigue siempre aquí. Hay que cambiar pues el punto de vista con respecto a la muerte.

Durante zazen en vuestra mente aparece un pensamiento y después otro pensamiento, después desaparece y volvéis a la postura, otro aparece y esto se encadena. Hacemos un cine interior, ¡Ah! y volvemos a la postura, volvemos al instante presente. Y los seres son todos así, millares de formas que aparecen y desaparecen, pero la esencia está siempre aquí, no está turbada. Si nos concentramos en lo que no se mueve, en lo que es la esencia, la dualidad desaparece. El nacimiento y la muerte desaparecen y cuando un ser querido os deja, se queda siempre aquí, en vuestro espíritu. Es difícil admitir, pero este es el punto de vista del budismo. En la enseñanza zen se dice "nada nace, nada muere". La conciencia se manifiesta en las formas y las formas vuelven a la conciencia, al orden cósmico, a Dios. Si hay sufrimiento está bien así, el sufrimiento es un apego a algo, hay que comprender esto. Hay el apego a los seres. Este chico ha hecho su vida y ha vuelto a su verdadera naturaleza, como nosotros, un poco más tarde en el tiempo. No hay más.

En cualquier caso no son las palabras las que consuelan, si no la convicción interior de que nada desaparece ni aparece.

Pregunta: ¿Qué es el karma?

Respuesta: La acción, toda acción tiene una causa y un efecto. Puedo hablar durante una hora del karma. Cada vez que hacemos una acción, esta acción tendrá una causa y una consecuencia, esto es el karma. ¿Puedes precisar la pregunta? Hay libros sobre el karma, o kusen donde se habla mucho del karma.

Pregunta: Se habla de buen karma y mal karma.

Respuesta: Eres responsable del karma que tu creas. Cuando hacéis cualquier cosa la consecuencia puede ser mala o buena. Una acción negativa, lo que llamamos nosotros una acción negativa, puede crear un buen karma, un buen efecto. Hablamos de buen karma y mal karma porque dentro de la dualidad donde estamos no nos gusta lo malo. Queremos solamente atrapar lo bueno. Pero, a veces cuando atrapamos lo bueno creamos lo malo. Pero profundamente, sabemos aquello que es bueno y aquello que es malo. Aquello que es bueno nos acerca a nuestra verdadera naturaleza y despierta nuestro espíritu, aquello que es malo nos aleja y oscurece nuestra comprensión. Por eso nos sentamos en zazen y no hacemos nada. De esta manera, nosotros no creamos un mal karma.

Pregunta: ¿Qué es cortar el karma?

Respuesta: Es despertar a su verdadera naturaleza. ¿Qué es despertarse a su verdadera naturaleza?. Es comprender profundamente el karma. De verdad. Cuando comprendemos el fenómeno de la aparición y desaparición del karma, comprendemos como lo bueno y lo malo aparece y desaparece. Durante zazen hacéis esta experiencia todo el tiempo. Un pensamiento aparece, sexo, y rechazo, pero desaparece. Un pensamiento de amor aparece y desaparece. También existe el karma de los pensamientos.

Durante zazen es fácil verlo porque no nos movemos, todo lo que se mueve se ve ¿quién ve?. Si podéis responder a esta pregunta no hay más problemas. Si vais siguiendo el pensamiento, si os apegáis a los pensamientos dejáis de estar aquí y ahora, toda la conciencia ha estado llevada hacia el pensamiento. Pero el momento vuelve y dice: "¡Ah! Esto no es más que un pensamiento". ¿Quién ve este pensamiento? Algo que no se mueve. Para ver algo que se mueve, uno mismo no debe moverse. Durante zazen uno no se mueve y vemos moverse las cosas.

Pregunta: ¿Es hishiryo? es una conciencia que se reconoce, con la que se puede ir?

Respuesta: Hishiryo es tu mismo y no se puede atrapar. El ojo no puede verse a sí mismo. Tu puedes ser solamente hishiryo.

Pregunta: Durante el kusen has hablado varias veces de ir a la pureza y al silencio. ¿Es eso hishiryo para ti o no?

Respuesta: Si, es esto, es algo que está desnudo de aspectos. Si, hishiryo es también esto cuando se llega al silencio total. Durante zazen cada uno hace la experiencia de esto. Cuando un pensamiento aparece es el ruido, cuando desaparece es el retorno al silencio. Cuando otro pensamiento aparece es el ruido. No os apeguéis ni al ruido ni al silencio, esto es zazen. Esto no quiere decir que no hay que tener pensamientos, no somos maestros de esto. Pero cuando retornamos al silencio volvemos a nuestra verdadera naturaleza, a la base. Es como el océano. Hay olas encima. Las olas son nuestros pensamientos, pero las olas no son el océano.

Pregunta: Bastante la idea era porque muchas veces cuando llegas a este silencio es una situación de una extrema calma y quería preguntarte ¿si es lícito ir a zazen para buscar esta extrema calma?

Respuesta: Es un buen deseo. Pero es necesario también abandonar. Simplemente sentarse. Durante zazen no hay nada que atrapar, ni tan solo el instante presente. El silencio del que hablas, la conciencia hishiryo existe solo en el instante presente. No existe esto al cabo de una hora, voy a tener la conciencia hishiryo ¿comprendes esto?. Al cabo de una hora ya se ha pasado, el instante presente no se puede atrapar. Sin embargo, es sobre esta base que funciona toda nuestra vida. Simplemente en el momento de zazen nos enseña a entrar en el corazón de esto. Ser en el instante presente más allá del tiempo. Me dijiste ayer que estás en este estado cuando pintas una pared o alguna cosa. Esto es zazen. Si nos quedamos en compañía de este estado sin apegarse a los pensamientos todo es más fácil. No hay uno mismo, lo que llamamos el ego desaparece. El orden cósmico y la conciencia interior, se fusionan. No hay más obstáculos, entonces se está tranquilo.

-¿Hay más preguntas?. Es un buen momento, no dudéis porqué después no responderé a más preguntas.

Pregunta: ¿Para un maestro zen tiene algún significado la vida en general, nacer, crecer, morir?

Respuesta: Para un maestro zen no lo sé, para lo que me concierne puedo decir que no tiene ninguna importancia. La vida y la muerte aparecen y desaparecen. Se manifiesta como una flor bella en primavera. Cualquiera que sea el fenómeno que se manifiesta está sujeto a la desaparición. Es la enseñanza de Buda, todo es ilusión, sin existencia propia. Este mundo, fenomenal que aparece y desaparece en el mismo seno, se dice Ku en el zen, es la misma conciencia universal. Cada instante es único y es en este instante que este mundo maravilloso aparece y desaparece. Las palabras son difíciles!! ¿Comprendes?. El mundo aparece y desaparece en un instante. Buda enseña que si os identificáis con este cuerpo, pensamientos, emociones, sensaciones, conciencia personal, ego, entráis en el Samsara, el terreno de la dualidad y del sufrimiento. Si volvéis a la base de vuestra verdadera naturaleza os liberáis y nada es más importante que otra cosa. ¿Si, no, difícil?, un poco conceptual.

Pregunta: Un poco partiendo de esto también, la vida que vivimos en este mundo está llena de sentimientos, emociones, sensaciones, pensamientos. Hay una parte que entiendo, pero por otra parece contradictoria, si tenemos todas estas capacidades ¿qué sentido tienen?…

Respuesta: Nosotros no somos el cuerpo ni las emociones, ni las sensaciones… como dice el zen si entramos en el dominio del cuerpo, .. de los pensamientos, desaparecemos de nuestra propia presencia, entramos en el mundo de la ilusión. Durante zazen cuando nos apegamos a nuestro cine interior sufrimos. A veces somos felices. Esto es la vida. La vida humana está hecha sobre la base de la dualidad. Es de día, es de noche, es bueno, es malo. Si nos quedamos aquí sufrimos, por eso Buda enseña: "no os identifiquéis con el cuerpo, con la mente, con las emociones, con las sensaciones, con las fabricaciones mentales, a la conciencia personal". No sois esto, sois lo que se manifiesta en el cuerpo, a través del cuerpo. Como la bombilla y la electricidad, si no hay bombilla no hay luz que se pueda manifestar.

En vuestra vida cotidiana tomar conciencia, intendad pensar siempre que no sois una cosa ilusoria sometida a la aparición y desaparición. Cuando se habla de naturaleza de Buda, es la misma para todos, no es el cuerpo, lo sabes bien, no son tampoco los pensamientos. Lo que buscamos es la propia naturaleza de Buda, pero siempre está aquí en el cuerpo, es la misma vida que se manifiesta. Así pués no hay que perder nunca de vista la forma y la base sobre la que reposa. Shiki, la forma y Ku, la esencia. La esencia está presente en el instante, se expresa en cada instante, está todo el tiempo aquí. Desde que esta forma ha aparecido, desde que este cuerpo ha aparecido la vida está siempre aquí, todo el mundo lo sabe aquí, es la cosa que tenemos todos en común: sabemos que existimos, que la vida está aquí, que se expresa en un cuerpo y una forma, no debemos perder esto de vista. Si lo perdemos esto, entramos en las ilusiones, solamente shiki, dualidad, bien o sufrimiento.

La enseñanza de Buda es el óctuple sendero, es el pensamiento justo, la acción justa, la atención justa, etc. ¿Qué es lo que es justo?. Lo que no se apega. ¿Qué es lo que no se apega a nada?. El instante presente. El instante presente es para todo el mundo igual. No puedo decir otra cosa..

Pregunta: Quería decir que a pesar de todo lo que dices, está muy bien vivir supongo, porque la oportunidad de sufrir, desapegarse, apegarse. Yo nunca he sentido el zazen como una actitud pesimista.

Respuesta: No es pesimista, es el deseo mismo de vivir que genera la forma. El deseo de la conciencia de explotarse manifiesta en la dualidad, simplemente es así.

Si cogemos sólo un lado de las cosas, nos olvidamos de la verdadera identidad, el verdadero rostro. La gente que viene a hacer zazen es gente que se pregunta, ¿porqué vine? No lo sabemos. Vienen a buscar esta verdad, esta esencia. El interés es no perder nunca el espíritu de zazen, cualquiera que sea la acción por ella misma, pintar, cocinar, limpiar el coche, no importa que, todo es el resultado de la acción de la conciencia cósmica, de Dios, de Buda.

Cuando nos situamos a partir de la base, la acción que se manifiesta, cualquiera que sea está bien, es la vida, si nos quedamos solo en el mundo ilusorio decimos: "esto está bien, lo quiero, esto está mal, no lo quiero" y con los dos hay siempre el sufrimiento y la incomprensión. Lo que hacemos durante zazen es volver a la conciencia eterna. Cuando digo "eterna" es una palabra que se refiere a la consciencia del instante. Incluso si tenemos dolor, es el instante presente. Es no perder nunca de vista que no somos un cuerpo superperfeccionado, pero lo que le permite funcionar. Y cuando el cuerpo ya no marcha lo tiramos, lo quemamos. No es por esto que la conciencia ha desaparecido.

Pregunta: Para mí el zen es una manera de vivir intensamente el presente y olvidarme de mí mismo, del pequeño reducto que soy yo mismo, abrirme a la intensidad de las cosas. Pienso que soy un agregado y que cuando muera desapareceré y desaparecerá mi identidad y no quedará nada y no lo veo como un futuro angustioso.

Respuesta: Pero no eres este cuerpo. Todo el mundo se identifica con un cuerpo. Esto evidentemente es un sufrimiento terrible, pero ¿qué hay dentro del cuerpo? cuando un coche funciona hay un conductor, cuando hay un ser humano que funciona, hay algo que conduce esto de dentro. Esto no muere, ni aparece, ni desaparece. Ha estado siempre aquí. Es siempre en el instante presente. El instante presente es indestructible.

Pregunta: ¡Claro! Y eso es lo que me da el cuerpo, la posibilidad de vivir el instante presente, y lo que interfiere el instante presente es mi teatrillo mental o mis apegos, entonces en cuanto a través del zen, o de la práctica del zen diario yo soy capaz de parar el teatrillo diario o mis apegos y esperanzas o gustos y disgustos de las cosas vivo con mucha más intensidad y vivo mucho más feliz, pero no pienso que antes de mi nacimiento yo no existía y después de mi muerte yo no existiré.

Respuesta: Como quieras, no hay pruebas de esto.No es necesario pensar en el nacimiento o en la muerte.Solo vivíis el instante presente.

Pregunta: Decimos que cuando practicamos zazen tenemos la condición normal. Mi pregunta es, si esto es así ¿porqué los seres humanos parecemos distraernos con tanta facilidad? ¿Porqué zazen es tan difícil si es nuestra condición normal?

Respuesta: Es la ilusión por ella misma, los seres humanos quedan captados por 1.000 cosas centelleantes, pero todos los seres humanos tienen la naturaleza de Buda. Simplemente algunos aquí, que quizás sin saber porqué, tienen un poco de consciencia de lo que es la ilusión y buscar el origen de la ilusión, de donde viene la ilusión. La Vía del zen es precisamente una enseñanza que hace distinguir entre la realidad y las ilusiones. Practicamos zazen para ver esto precisamente. En el corazón de zazen está la realidad inalcanzable y dentro de esta realidad se eleva la ilusión, un pensamiento aparece, corremos tras de él. Cuando el pensamiento aparece y nos apegamos, desaparecemos dentro de la ilusión.

Ya he dicho esta mañana que hay gente que está todo el tiempo, en el pensamiento y dentro de la ilusión. Es así. Hay gente que viene al dojo, practica zazen y se quedan en la ilusión. Hay gente que viene al dojo y practica zazen y perciben lo que es la ilusión. Hay gente que practica zazen y vienen al dojo que perciben lo que es la ilusión y quedan siempre conscientes de la base, de la esencia. Lo que generalmente nos ocurre es que vamos al dojo una hora, una sesshin, no comprendemos muy bien, estamos un poco mejor, un poco más tranquilos, pero cuando volvemos al trabajo y a la sociedad, volvemos dentro de la ilusión. Esto es todo.

Pero no depende de ti quedarte en la ilusión o salir de la ilusión, es el juego cósmico. El único consejo que se puede dar es ser conscientes de vuestra consciencia. Intentar ver en este instante presente que existe realmente. Es todo, evidentemente algunas veces duelen las piernas y sois libres de deshacer, no vale la pena sufrir.

Pregunta: ¿El aliento es fenómeno también?

Respuesta: Es la manifestación de la energía vital, es así como se manifiesta. La conciencia eterna se manifiesta dando aliento a la forma. Es la vida que anima una forma. Si no hay aliento no es más que un cuerpo muerto y si hay aliento, la energía vital está y el cuerpo se mueve, haces cosas. Esta energía vital es la manifestación vital, la expresión de Ku. Una parcela de la consciencia universal se manifiesta en una forma con el aliento vital. ¿Comprendes, responde a tu pregunta?

Pregunta: No

Respuesta: ¿Cuál es la pregunta?

Pregunta: No la sé hacer

Respuesta: La próxima vez.

Zazen 20:30 horas

"De instante en instante no consideréis nada". Los pensamientos aparecen en la mente, dejarlos desaparecer.

Conocerse a sí mismo es aprender a diferenciar lo que es transitorio, ilusorio y lo que es permanente. Cuándo reconocemos la naturaleza de la ilusión, de lo que está sujeto a las apariciones y desapariciones volvemos automáticamente y naturalmente a lo que es cierto. Cada instante de nuestra práctica, cada instante de nuestra vida contiene la realidad toda entera. Cada cual lo sabe. Entonces ¿porqué buscar fuera?, ¿porqué esperar cualquier cosa?, ¿porqué hacer esfuerzos?.

He hablado mucho durante el mondo. Olvidar, olvidar todo. No es necesario conceptualizar.

Hay una cosa que podemos hacer, es percibir instantáneamente esta verdad en el momento presente. Esto no depende ni de vuestra voluntad personal. Esto se hace inconscientemente, naturalmente, automáticamente. Por esto decimos que zazen es en sí mismo el Satori.Todas las demás cosas también.Ver la impermanencia como el estado impermanente, ver la ilusión como siendo la ilusión, los sueños como siendo sueños, es todo.

La comprensión clara aparece cuando el espacio está libre, abandonar por tanto el juego del "yo", "lo mío", la posesión, todas estas conceptualizaciones que ocupan ya el espacio. El maestro Yakuso dice: "Conocer el sentido del sin apego de todas las cosas". El sin apego es no suscitar ni amor ni odio, ni bien ni mal. Si somos así, incluso el espíritu del presente se borra de sí mismo.

Domingo 25-II-2001

Zazen 7:00 horas

Controlad vuestra respiración. Tranquila, consciente, silenciosa, profunda.

Antes el gallo cantaba. Creo incluso que había dos gallos. Quizás han vuelto a la cama.

Me acuerdo de esta frase de Wanshi: "El canto del cucú, el cucú de primavera que vuelve de lejos: cucú, cucú. El canto del cucú nos recuerda la urgencia de nuestra morada". El canto del cucú, el canto del gallo, la gran campana durante zazen en la Gendronniére, el sonido de la voz del Godo durante el kusen os recuerda la urgencia de vuestra morada. Vuestra morada no es diferente del instante presente.

Yakuso dice: "Vuestra verdadera morada es un lugar sin morada, el instante presente, inalcanzable". Cada vez que nos apegamos a nuestros pensamientos, dejamos nuestra morada. No quiere decir que haga falta rechazar los pensamientos, simplemente no os apeguéis a ellos.

Obaku, discípulo de Yakuso, dice: "La gente ignora que Buda aparece espontáneamente a aquellos que dejan de evocarlo, dejando a un lado el proceso del pensamiento".

El apego aparece cuando olvidamos nuestra verdadera naturaleza. Pensamos que estamos separados del universo, que tenemos pequeños asuntos personales que arreglar, que los demás son diferentes de nosotros, creamos la separación.

Es por causa de nuestro egoísmo que Buda se vuelve ciego, sordo, mudo.

El emperador Wu-Ti preguntó a Bodhidharma: "He hecho construir numerosos templos. He hecho escribir todos los sutras. He alimentado numerosos monjes. Yo mismo he recibido la ordenación de monje. ¿Cuáles son mis méritos?". La respuesta de Bodhidharma es célebre: "Ningún mérito", MU, nada.

El emperador no comprendió nada.

¿Cómo podemos atribuirnos a nosotros mismos lo que es realizado por Buda?. Cuando hablo de Buda, hablo de la consciencia universal, lo que está en la base de toda manifestación.

La comprensión clara aparece en el momento que el espacio está libre, libre de la noción de “mí”, de “yo”, de “lo mío”, cuando toda identidad separada desaparece, cuando el ego desaparece. El ego es el exterior de nosotros mismos, una cosa ilusoria a la cual nos apegamos. Cuando volvéis al instante presente, a este sitio sin morada, el ego desaparece, naturalmente, inconsciente y automáticamente. Entonces Buda mira el mundo con nuestros ojos, oye con nuestras orejas, siente con nuestras manos. Así pues, no os apeguéis a vuestras propias fabricaciones mentales. No consideréis nada como cierto fuera del instante presente. Todo está aquí y ahora. Inalcanzable, infinito. No busquéis atrapar nada.

Respiración silenciosa.

La ceremonia de esta mañana está dedicada a ese chico joven que ha dejado su cuerpo. En el budismo, en el zen, se ofrece lo que tenemos de más precioso al Buda y a los que nosotros queremos honrar, y a los muertos. Ofrecemos incienso, ofrecemos nuestros alimentos durante el sutra de las comidas. Así, cuando ofrecemos lo que tenemos de más precioso a los muertos, nos abandonamos al mismo Buda, sin méritos para nosotros mismos. Reconocemos el carácter efímero de las cosas y tomamos apoyo sobe el mismo Buda.

Zazen 10:30 horas

Kodo Sawaki dice: "El secreto del budismo es la no-posesión". Dirigirse hacia esta no-posesión no es fácil, hay que dejar que zazen actúe. Unificar el pequeño ego con el ego cósmico. El Satori es fundirse con este ego que penetra el universo entero. A lo mejor es un poco abstracto. No pasa nada si no comprendéis nada.

"Ningún mérito, ningún resultado" respondió Bodhidharma al emperador Wu-Ti. El emperador preguntó a Bodhidharma "¿Quién sois pues?". Bodhidharma respondió: "No lo sé". Es una gran enseñanza. Ausencia total de ego. No hay nadie. No identidad es igual a la consciencia universal. No hay yo, no hay mi, lo mío. Nuestra vida no tiene otro sentido que encontrar nuestra verdadera naturaleza. Nuestro cuerpo es transitorio y efímero, no os apeguéis a él. La mente es complicada. Delante del misterio del universo comprendemos nuestra ignorancia. Así la única cosa a hacer es sampai. Abandonarse a los pies de Buda, dejar hacer a la conciencia universal. Dejar de querer ser alguien o alguna cosa..

"Todos nuestros problemas", dice Sozan en el Shin Jin Mei, "vienen de lo que queremos escoger y rechazar".

"Me gusta Mª Teresa". "No quiero este criminal". Nosotros rechazamos las existencias en opuestos. Queremos ser buenos y rechazamos nuestro lado oscuro. Así a los que llamamos buenos o malos, bello o feo tienen el mismo origen, KU, consciencia absoluta, Dios, como queráis. La vida, ella misma se articula en los opuestos. Si aceptamos que cada uno de los opuestos forma parte de él, forma parte del orden cósmico, entonces el problema de la ignorancia desaparece. Incluso nuestro apego forma parte del orden cósmico. También nuestro egoísmo, también nuestra ignorancia.

Todo lo que es está en el instante presente. "Lo que es" incluye todas las cosas, el bien o el mal, los santos y los criminales, todo. Todo forma parte de "lo que es". Existe en el instante presente. Nuestros deseos, nuestras ilusiones, nuestros sueños, nuestro lado oscuro, nuestro lado luminoso, todo forma parte de "lo que es". Es simple. Esto se manifiesta en la conciencia inmediata de zazen. Todo está aquí, la conciencia de Buda también.

Todo lo que tenéis que hacer, es abandonar la idea de que tenéis cualquier control de vuestra vida. Dejar actuar Buda, la consciencia universal a través de este cuerpo, esta mente. No hay nada que conseguir, no hace falta buscar el despertar, ser bueno ni malo, esto se hace de instante en instante. La única cosa que hay que hacer es iluminar este ego con la luz de zazen, conocerse a uno mismo, olvidarse, desaparecer en el instante presente en el corazón de zazen, en el corazón de cada acción.

"Si queréis llegar a ser iguales a los Budas o los patriarcas", dice el maestro Rinzai: "No busquéis nada en el exterior, la luz pura de vuestro espíritu no es otra cosa que el Dharma de Buda".

Aprovechar los últimos instantes de la sesshin, incluso si es difícil. Es un buen momento para abandonar todo.

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