SANSUIKYÔ, Dojo Budista Zen de Girona

sesshin Portavella

novembre 2006

Guy Mokuho Mercier

Zazen 7,30

Nuestra meditación es volvernos íntimos con el instante presente y todos sabéis que este instante presente no es alcanzable. Volved vuestra atención al cuerpo, cada vez que salgáis del pensamiento. Encontrad una atención cada vez más sutil en relación a las pequeñas sensaciones que pasan por vuestro cuerpo, pequeñas sensaciones. Sensación de peso sobre el zafu. Sensación de verticalidad de nuestro cuerpo. Sensación de tensión, o de calor, o de energía,... sensación de tristeza, de cansancio, de sueño, de agitación,...

Todas estas sensaciones, cuando os volvéis íntimos con ellas y las conducís a la sensación de “ser” – es decir, al silencio- y comprendéis que al ser atrapados por los pensamientos os separáis de vosotros mismos. No es grave en si, ni malo. Simplemente este sentimiento de separación nos lleva al sufrimiento, a una sensación de falta.

El sitio de vuestra postura todo entero, el lugar de vuestra percepción, hacedlo el lugar de vuestra percepción.

Kin-in

No es por la fuerza sino a través de la delicadeza como podéis acceder a vuestra forma de seres sensibles. En cada instante de vuestra vida podéis percibir esta delicadeza en vosotros mismos en el cuerpo mismo. El cuerpo es lo que la vida ha hecho de mas complicado, sofisticado, es el resultado de muchos muchos años, de millares de años. Si pensáis sin pensar, no tenéis conciencia de esto. Así pues poner la atención cada vez más fina sobre cada cosa que hacéis, en cada respiración, cada pequeño movimiento, cada contracción, cada ---------. Intentar también percibir si hay alguna zona de vuestro cuerpo que queda ignorada, llevar allí vuestra atención, vuestra percepción.

Cuando salimos el pensamiento entramos en lo que no es del orden del pensamiento y tenemos acceso a un mundo infinito, silencioso, en el que la vida aparece a cada instante. Oímos los pájaros, la voz del Godo, el canto de la vida que no se para nunca, en el mismo corazón de nuestras sensaciones corporales, de nuestra respiración. Fuera del pensamiento todo es simple.

Cuando estamos atrapados en el pensamiento no escuchamos más lo que hay alrededor nuestro. La mayor parte de los seres humanos viven en la ignorancia de su naturaleza profunda. Porque están solamente en las olas del mental, y si el mental es capaz de dominarnos es por una sola razón, ignoramos cómo funciona. Lo seguimos cómo un ciego que sigue a otro ciego. Podéis confiar en un ciego para conduciros a través de las dificultades de la montaña ?

Estudiar el mental es también nuestra práctica, estudiar el yo, el ego. No se trata de luchar contra algo que no se conoce. Pero observar de una manera neutra que es lo que pasa en nosotros y en nuestros pensamientos.

Esta mañana quiero daros una técnica de investigación que podéis practicar durante zazen con el objetivo de comprender cómo funciona éste mental. Cuándo salís del pensamiento, es decir cuándo realizáis que estáis en el momento de pensar, que pensáis a pensar, intentar recorrer a la inversa el camino del encadenamiento de los pensamientos hasta aquel que ha interrumpido el silencio en el que estabais antes y en el que estabais conscientes. Es como si remontarais la corriente de los pensamientos. No es tan difícil de hacer. Sed pacientes, perseverantes, y llegareis a recordar todos los pensamientos e imágenes sucesivas, y podréis encontrar este pensamiento o esta imagen que ha puesto en marcha el proceso del pensamiento y que os ha vuelto inconscientes. Todo pensamiento, o toda imagen, tiene necesariamente una causa, una razón para aparecer. El Buda aconseja siempre, en sus enseñanzas, estar siempre vigilante y atento y remontar-se a las causas del origen de las cosas. Es la mejor manera de escapar a la duda, al sufrimiento. Cuándo remontáis así el encadenamiento de los pensamientos, realizáis que no hay realmente cohesión entre estas imágenes. El mental pasa de una imagen o pensamiento a otro de una forma caótica. Si veis este funcionamiento del mental, dejáis de tenerle confianza por decidir en nuestro lugar sobre vuestra vida. Lo podéis quitar fácilmente y volver al silencio, en lo que no es del orden del pensamiento. Donde estáis tranquilos.

Zazen 11,00h.

Durante nuestra meditación cuando sois capaces de mantener la observación sobre lo que aparece y desaparece en el espíritu (mente? Traducción) os volvéis también capaces de ejercer un control sobre el mental sin que esto venga del mental. Ayer he dicho eso cómo si estuvierais antes del pensamiento.

...también, cuando vosotros estáis en la observación neutra os volvéis también tranquilos. Podéis dejar las cosas, los sonidos exteriores y todos los otros estímulos y quedaros en vuestra tranquilidad. Pasar en vuestra tranquilidad. Os he sugerido, aconsejado, remontaros en las corrientes de los pensamientos hasta el primero. Mucha gente me ha dicho -es difícil-. Es difícil al principio pero después se vuelve fácil y podéis comprender que los pensamientos están provocados por causas, estímulos,... y que aparecen imágenes o pensamientos en el espíritu (mente? Traducción) a partir de la memoria y el mental se pone a correr a partir de este punto. Estudiando así podréis constatar que el mental no hace más que vagabundear de una pensamiento a otro sin un proceso lógico. Algunos pensamientos nacen de sensaciones o de emociones o de recuerdos de viejos recuerdos que están enterrados en la memoria o que provienen de nuestras frustraciones, de nuestras carencias, de nuestra sexualidad, de nuestra sed de vivir... hay muchos niveles diferentes.

Los pensamientos son todos como imágenes u objetos independientes, observando atentamente lo podéis comprender. En un espíritu que no esta tranquilo son percibidos como algo continuo, como un fluir continuado. Es por esto que percibimos la sensación de pensar como una sensación de movimiento, de vida, pero en realidad, más pensamos menos estamos conscientes. Cuando llegamos a separar las imágenes de los pensamientos, los unos de los otros a través de una mirada clara y una visión profunda es lo que el Buda llama “vipasana”, todas estas imágenes y pensamientos pierden su importancia y son vistas como pequeños movimientos en la superficie de la conciencia. Cuando realizáis la insignificancia de todo este proceso de pensamiento, aquello que no es del orden del pensamiento aparece sin ningún esfuerzo, hishiryo, la naturaleza de Buda, silencio. Verificarlo por nosotros mismos. Cuando la conciencia de vosotros mismos es total aquí y ahora no hay mas pensamientos, es simple.

Después de la campana os daréis la vuelta, voy a hacer un pequeño teisho sobre el “bussho kapila”.

Teisho

Quiero hablar un poco del bussho kapila porque me doy cuenta que con la costumbre olvidamos el sentido profundo, esto por lo que concierne a los antiguos, y para los nuevos, no saben lo que es, lo desconocen.

En principio cantamos antes de las comidas para no lanzarnos directamente sobre las comidas que tenemos delante. Ofrecemos esta comida a todos los budas del presente, del pasado y del futuro. Esto quiere decir que no se come para satisfacer el hambre sino para practicar la “Vía”. En la primera estrofa se habla del Buda, y muy brevemente de su vida. Después, se llega a ...nyoray oryoki... quiere decir que abrimos el bol -y lo hacemos juntos-. Hacemos esta acción de abrir el bol todos juntos, para todos los seres. Luego lo vamos ofreciendo a varios budas, se van nombrando. La segunda parte, tenemos que reflexionar sobre la manera de cómo este alimento nos ha llegado. Nuestro reconocimiento se dirige a todos los que han contribuido a ello. De donde viene, cual es la esencia de este alimento. No es justo las cosas que apretamos y consumimos. Son cosas que son una evolución ,como nosotros mismos, de millares de años y que expresan también la naturaleza de Buda y no son distintas de nosotros. Nosotros mismos somos un alimento para otros. De donde viene este alimento? Es previsible que, de lo cuatro elementos. Su composición, forma, color,... hay un aspecto visible y un aspecto invisible. Cuando aparece esta comida todos los que la han tocado o han contribuido a que llegara hasta aquí, están presentes con nosotros. Podemos decir que nos llega el espíritu del que ha... no podemos siempre comprender el espíritu del que ha manipulado o tocado o cultivado esta legumbre o la comida que nos llega, del que ha hecho la transformación ni del que ha hecho la preparación en la cocina. Pero también al mismo tiempo lo que es él esta en lo que comemos. Hoy en día sabéis que se comen productos industriales sin ninguna calidad energética, que están en el mercado solamente para satisfacer, para dar dinero a algunos. Estos productos son también transformados por gente que hace dinero con ellos y no conocéis la participación de todos ellos, de los que han participado en la elaboración de vuestra comida. Pero, la ofrecéis a todos los Budas y por vuestra acción de ofrecimiento la transformáis en alimento de Buda. También, en la fabricación de la comida, tenéis algunos restaurantes donde se respeta a los alimento y a la forma de tratarlos y también otros lugares donde no se respeta nada. También, si consumes esta comida es para practicar con lo cual la transformáis, la sublimáis, la volvéis luminosa. Esto no quiere decir que tengamos que comer cualquier cosa. Tenéis que escoger, y escoger con atención. Tanto la calidad como la cantidad que necesitáis. Durante la sesshin no conocemos quien ha cultivado o transformado estos alimentos pero si quien los prepara en la cocina. Tenemos mucha suerte de encontrar Tenzo y equipos de cocina que se entregan al bienestar de la shanga.

Por otra parte recibiendo este don debemos verificar si nuestra practica, nuestras virtudes lo merecen. En la palabra oryoki hay, el primer o... oryoki quiere decir, dar y recibir. Es un acto bilateral, al mismo tiempo que se ofrece, se recibe. Es importante tener esta idea del espíritu que no recibe para el mismo y que esta comida que recibimos va a servir a todos los seres. Es exactamente lo que pasa cuando estamos liberados del yo del ego, esta comida pertenece a todos los seres.

En tercer lugar, nosotros volvemos a la condición normal del espíritu y debemos estar libres de todo apego, de toda atadura. Así podéis comprender que en relación a la comida hemos desarrollado desde nuestra infancia muchos apegos a la comida , ataduras a la comida, y comemos esto pero no aquello. Esto nos gusta, esto nos disgusta. A menudo no sabemos porque nos gusta o porque no nos gusta, y a menudo es porque el mental ha decidido que lo queramos o que no lo queramos. Y el mental nos fuerza a comer cosas que al cuerpo no le gustan, y al contrario. Estamos en una civilización exactamente así. El fastfood es la muestra exacta del pensamiento que crea la comida para el provecho sin ninguna participación del cuerpo, y es el contrario del camino de Buda que seguimos nosotros.

En cuarto lugar debemos estar libres de la avidez y comer esta comida para la salud de nuestro cuerpo. El oryoki era el bol de Buda, el daba a sus discípulos un kesa y un bol. Y el discípulo automáticamente estaba contento con lo que tenia. Podéis daros cuenta que en nuestra civilización occidental que económicamente esta tan favorecida, a veces tenemos reticencias a comer o escogemos de forma limitada, desdeñamos alguna comida a pesar de que sabéis que en muchas partes del mundo no hay nada para comer, entonces cuando comemos, comemos pensando también en esto, que liberándonos de nuestra avidez nos liberamos también del yo para que el único interés es aprovecharlo el mismo, con lo cual compartimos todavía una vez mas y la comemos para la salud de nuestro cuerpo. Tenemos que llevar cuidado, hay venenos en la comida industrial. Hay cosas nocivas para nuestro cuerpo y también algunas cosas que cocinamos en las seshines en la shanga, tampoco están bien. Por una parte tenemos que estar vigilantes sobre la manera como hacemos las cosas en nuestra cocina, y por otra parte tenemos que estar atentos también a la manera en como la consumimos. Si ofrecemos esta comida para los espíritus hambrientos -los gaki- , para los tres tesoros -buda dharma y shanga-, para todos los que nos han ayudado, nuestros padres, maestros, la humanidad entera, para todos los seres que sufren, que están prisioneros del samsara que no pueden liberarse ellos mismos, por lo tanto tenemos que estar mas atentos que habitualmente a esta comida. Y comerla con conciencia, y aquí me remito otra vez a lo que he dicho de hacer las cosas con conciencia y atención. Por ejemplo, antes de empezar a comer muy deprisa, podéis mirar la comida y con los ojos podéis comprender muchas cosas. Entonces una vez la coméis, la podéis engullirla rápidamente o bien degustarla. En general una cosa entra en la boca y el mental enseguida dice me gusta, no me gusta, es bueno o no es bueno. Y podéis remarcar de que el mental ha hecho un juicio y que entonces ya no prestamos mas atención a lo que tenemos en la boca. Comemos de manera automática y pensando en otra cosa, mientras comemos hay un proceso de pensamientos que nos vuelven ausentes a la conciencia de comer. Daros cuenta que cuanto mas atentos estéis a lo que coméis, mas podéis descubrir gustos y sensaciones diferentes hasta que lo engullís. Esto es muy importante porque vuestra lengua esta compuesta por millares de receptores -las papilas gustativas-, y que a menudo no utilizáis este potencial. Si lo utilizáis podéis descubrir un verdadero placer, una verdadera alegría. Esto quiere decir, seguramente, comer mas despacio y en el zen comemos demasiado deprisa. Pero lo mas importante es la conciencia. Cuanto mas degustáis los alimentos que coméis, mas fácilmente estáis satisfechos, mas saciados, y tenéis necesidad de menos comida porque de lo que coméis, coméis mas. Es una buena manera de perder peso, ja, ,ja,... de comer mejor.

Finalmente hay toda una serie de normas -hay cosas que hay que hacer con los alimentos y cosas que no debemos hacer- y tenéis que hacer todo lo posible por aprenderlo. Habéis visto que no comemos para nosotros mismos sino para la conciencia que va, que impregna a todo el universo. Es el sentido de este sutra. Damos también, a parte de compartirlo con todos los seres, damos una pequeña parte de nuestro té a los muertos. Entonces, estar contentos de recibir este alimento y ofrecerlo a todos los seres a través de vuestra practica y de la conciencia que tenéis de las cosas. Bon appetit! Buen provecho.

Tornar a la pàgina anterior